19 de julio.

Tengo dentro todo aquello que no me atreví a gritarte por miedo a romperte el corazón. Tengo toda esa rabia y ese rencor acumulado del paso de los años besándome cada uno de mis puntos fuertes, haciendo que mi cuerpo se tambalee una y otra vez. 
Me duele tanto el alma de pensarte que apenas la siento. Ya no siento mi cuerpo, ni las heridas que abriste una y otra vez cuando no aprendía lo que tú querías que aprendiese. 
Formé en mí una coraza para que nadie, incluido tú, se acercase demasiado a ver qué había en mi interior. Ahora esa coraza también duele, porque no he conseguido que se deshaga del todo. 
Pienso en todo aquello que debería haberte gritado y se me corrompe el alma al pensar que podría haberte dicho todo aquello, que podría haberte destrozado solo porque tú me destrozaste a mí primero. 
Y tengo miedo, de no poder olvidar todas esas palabras y de no saber curar todas estas heridas a pesar de que me lama a diario una y otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario