Las flores interiores murieron.

Hace 18 horas.

Desaparezco poco a poco. Me da miedo cerrar los ojos por si despierto y me encuentro sola en toda esta casa llena de habitaciones de puertas cerradas y ya jamás encuentro la calma. Me siento lejos de casa aunque mi familia duerme al otro lado de la pared mientras yo escucho música en un idioma que no entiendo. Me aterra pensar que la vida pasa y que envejezco, que en otoño tocaré los veintitrés y eso significará que alguien dentro de poco acabará muriendo. Tengo miedo a abrir los ojos y ver que todo a mi alrededor ha cambiado, que nada queda de la infancia, que mi hermana dejó de acordarse de mí al comer mandarinas o que mis padres no recuerdan cómo reía al pronunciar la letra 'f'. Tengo miedo a que todo lo que tengo se desmorone, a que el cuerpo deje de funcionar o a que mi perro se quede ciego y no pueda ver el mundo nunca más. 
Tengo miedo, y no sé cómo dejar de tenerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario